LA RESPONSABILIDAD ES INDELEGABLE.

Artículo publicado en Los Tiempos Newspaper, Miami, FL. USA – Mar -Abr 2026

Miguel A. Terán

http://www.miguelterancoach.blogspot.com

http://www.lidervoice.com

Comencemos este artículo definiendo la palabra delegable, como aquello que podemos conferir o entregar a otro la representación, decisión o acción. Su antónimo u opuesto es la palabra «Indelegable», que simplemente significa “Que no se puede delegar”.

La responsabilidad, por su parte, es un valor que debe estar en la conciencia de cada uno de nosotros, es ese elemento moral que nos permite reflexionar, orientar, priorizar y ponderar nuestras actitudes, decisiones y acciones.

Como seres sociales, debemos reconocer que nuestras actitudes, decisiones y acciones nos impactan -positiva o negativamente- a nosotros mismos, pero también a otros. Y, las de los otros los impactan a ellos mismos, pero también a nosotros. Alejandro Magno (356 AC -323 AC). Rey de Macedonia afirmaba que “De la conducta de cada uno de nosotros depende el destino de todos”. Entonces, no podemos engañarnos creyendo que hay conductas o acciones neutras, porque lo que hacemos o dejamos de hacer construye o destruye.

Todos formamos parte de una comunidad o una sociedad y somos importantes para la adecuada, efectiva y óptima marcha de esa comunidad o sociedad. Para bien o para mal, nuestras decisiones y acciones -más temprano que tarde- nos impactan a nosotros mismos e impactarán a la sociedad, directa o indirectamente.  Una cita atribuida al Emperador Romano Marco Aurelio (121 DC -180 DC), llamado El Sabio o el Filósofo, afirmaba que: «Lo que no es útil para la colmena, no es útil para la abeja». Entonces, nunca pensemos que algo puede ser bueno para nosotros, sin ser bueno para el lugar o entorno en el cual vivimos. 

Continuar leyendo LA RESPONSABILIDAD ES INDELEGABLE.

¿QUE NECESITA CONOCER Y SABER UN LÍDER? – Miguel A. Terán

Un líder no necesita conocer ni saber hacer de todo, pero si requiere sabio criterio para rodearse de gente calificada, que le apoye en el manejo de actividades, áreas o temas que no domina o que no le motiva trabajarlos directamente. Para ello, el líder debe colocar a un lado su ego y, honestamente, reconocer aquellas actividades, áreas o temas en los cuales su accionar y esfuerzo no hará una diferencia de importancia o significativa para la organización, para su equipo o para un determinado proyecto.  

Es un hecho que todos tenemos fortalezas y debilidades, motivaciones y pasiones, así como actividades, áreas o temas que no son de nuestro agrado o dominio. Todos quienes hemos trabajado en recursos humanos o apoyando líderes y gerentes, podemos referir casos de individuos, por ejemplo, a quienes le apasiona “la calle”, el trabajo fuera de las instalaciones de la empresa en las relaciones con clientes, la venta de productos o servicios, y más, para estos individuos las tareas administrativas de oficina son -simplemente- un karma.

Continuar leyendo: