¿Estamos o no estamos interesados en la política? / Are we or are we not interested in politics?

«La gente suele decir, con orgullo, “No me interesa la política”. También podrían decir: “No estoy interesado en mi nivel de vida, mi salud, mi trabajo, mis derechos, mis lidervoice-logolibertades, mi futuro o cualquier futuro”… si queremos mantener un control sobre nuestro mundo y vidas, debemos interesarnos en la política». Martha Ellis Gellhorn (1908 – 1998) escritora y periodista estadounidense considerada uno de los grandes corresponsales de guerra del siglo XX.

«People often say, with pride, “I´m not interested in politics”. They might as well say, “I´m not interested in my standard of living, my health, my job, my rights, my freedoms, my future or any future”… if we mean to keep any control over our world and lives, we must interested in politics».  Martha Ellis Gellhorn (1908 – 1998) american writer and journalist who is considered one of the great war correspondents of the 20th century

Entonces, ¿Estamos o no estamos interesados en la política?

Los ciudadanos tenemos que estar interesados y activos en la política, de lo contrario estaremos dejando todo en manos de otros, incluyendo nuestro presente y futuro.

So, are we or are we not interested in politics?

Citizens have to be interested and active in politics, otherwise we will be leaving everything in the hands of others, including our present and future.

http://www.lidervoice.com

Un auténtico líder no solo debe diagnosticar los problemas y prescribir o recetar soluciones, sino también garantizar la adecuada y efectiva dosificación. Miguel A. Terán

El superficial o equivocado diagnóstico de la situación o problema por parte del líder, llevará a ese líder a recetar una errónea prescripción y/o dosificación de los procedimientos y acciones requeridos para resolver o solucionar la situación o problema. En otras palabras, lo llevará a recomendar un equivocado remedio, mientras el problema y sus consecuencias, debido al error de diagnóstico, seguirán creciendo, fortaleciéndose y agravándose.

logo-lider-voiceAunque en mis artículos o notas no me gusta referirme a individuos, lugares ni casos en particular para evitar discusiones basadas en personas o situaciones, pondré esta línea editorial a un lado y tomaré la libertad de mencionar un par de casos, ocurridos en Latinoamérica, uno de hace unas décadas y otro reciente, que a mi entender son ejemplo del título de este artículo. Sigue leyendo

Los Últimos Zares (The Last Czars) / Película recomendada por LiderVoice.

Dirección: Adrian McDowall, Gareth Tunley.

Una serie de Netflix de Seis (6) capítulos sobre la historia del Zar Nicolás II y los últimos días de la Dinastía Rusa de los Romanov.

A principios del siglo XX, el zar Nicolás II se resiste a los vientos de cambio y termina encendiendo la chispa de una revolución que acabaría -años más tarde- con su dinastía. Su autocrático y errático reinado causó la debacle económica y militar del Imperio ruso. Es una película interesante desde muchos puntos de vista, pero especialmente para el tema del liderazgo.Los Ultimos Zares Movie

Desde el mismo momento en que el Zar Nicolás III asumió el poder demostró no estar preparado para tal responsabilidad. Reconozcamos que fue un error de su padre no haber formado adecuadamente a su sustituto. El zar Nicolás III, al contrario que la personalidad enérgica de su padre (Alejandro III), era de naturaleza gentil y abstraída, trataba de no vislumbrar sus ideas, inteligente, honrado y meticuloso, esencialmente tímido, romántico e idealista y con un carácter pacífico.

Gustaba de la disciplina y vida militar, era muy creyente, trabajador y responsable en extremo y llevaba una rutina de vida invariable. Le era difícil socializar, y a veces solía ser tachado de soberbio, sin serlo. Su formalidad y amabilidad circunspecta era más bien una barrera para quienes lo conocían y tuvo muy pocos amigos personales. Como padre y esposo, Nicolás II era un ejemplo para seguir. Todo ello, lo hacia un líder fácilmente manipulable.

Su gestión como líder fue un compendio de errores de liderazgo. Un individuo que desconocía y tenía escaso, casi nulo contacto con sus seguidores y con el pueblo. De acuerdo con sus propias palabras, carecía de formación política, y lo ignoraba todo acerca del gobierno del imperio. Parecía desconocer la pobreza del campesinado y la muy desigual distribución de la tierra. A su gestión se le atribuyen miles de muertos. La escucha de “asesoría” en temas de gobierno por parte de  personas no calificadas -fue uno de sus grandes errores- entre éstos podemos mencionar los consejos de Rasputín y de su misma esposa la Zarina Alejandra, y muchos -tal vez innumerables – errores más.

Si comparamos a Nicolás II con Alejandro Magno, a éste último -Alejandro Magno- su padre lo preparó para reinar, proporcionándole una experiencia militar y encomendando a Aristóteles su formación intelectual y científica en las ramas que este abordó, como filosofía, lógica, retórica, metafísica, estética, ética, política, biología, y otras tantas áreas. Muy pronto (340 A. C.) su padre lo asoció a tareas del gobierno nombrándolo regente, a pesar de su juventud. Sus múltiples hazañas y logros lo convirtieron en un mito y uno de los mayores iconos de la antigüedad, aunque también tiene sus detractores.

Por el contrario, la pésima gestión de liderazgo del Zar Nicolás II fue causa para que surgieran innumerables descontentos, y se gestarán por años movimientos que finalmente acabaron con la dinastía rusa, aunque sin duda quien acabó con la dinastía fue la ineptitud del propio Nicolás II, y tal vez -también- la culpa de su padre, Alejandro III, por no haber preparado adecuadamente a su sucesor. Interesante película, más allá de la mezcla de ficción y realidad. Y de un final, nunca justificable.

Hoy día y en pasado reciente, errores por parte de líderes políticos, de líderes de gobierno y de líderes empresariales, se suceden en muchas sociedades, generando malestares que ponen en riesgo los sistemas democráticos.  El mensaje de la película, en ese aspecto, es muy válido y debe llevarnos a reflexionar y tomar conciencia acerca de la importancia de un efectivo liderazgo que beneficie a todos y no solo a unos pocos.

Información de referencia: Netflix & Wikipedia

El líder para su efectiva gestión debe lograr armonía, balance y equilibrio entre los diferentes componentes del sistema que lidera. Miguel A. Terán

Los sistemas humanos y sociales son proclives o propensos a “recalentarse”, por la fricción excesiva o continuada, tal cual ocurre en los sistemas físicos. En éstos -los sistemas físicos- la fricción surge entre dos posiciones en contacto que se oponen en su movimiento. En los sistemas humanos y sociales esta fricción excesiva proviene de la brecha (Gap) entre las necesidades y su satisfacción. Es una realidad que las necesidades insatisfechas estimulan el surgimiento o agudizamiento de problemas, que “recalientan” el sistema y afectan su statu quo, pudiendo -eventualmente- alterar, cambiar o transformar su dinámica.

Literalmente, a diferencia del mundo físico que tiene excepciones, ninguno de los componentes de los sistemas humanos y sociales es refractario; queremos decir, que no resiste altas telidervoice-logomperaturas sin descomponerse. Efecto que puede ocurrir -casi imperceptiblemente – en el tiempo. Esa fricción continúa generará incremento en la temperatura de las partes. En el mundo físico existe la opción de lubricar para impedir el contacto directo entre las partes, disminuir la fricción directa y optimizar su movimiento. En lo humano y social podríamos considerar que existe esa opción. Donde algunas decisiones y acciones -tomadas a tiempo- sirven de lubricante al sistema humano y social, disminuyendo su riesgo de recalentamiento. Sigue leyendo

Los resultados del liderazgo enfocado en logros a corto plazo no siempre son confiables. Miguel A. Terán

La vida son procesos y los procesos requieren tiempo para consolidarse. Los entornos donde el liderazgo se ejerce -al igual que en todo entorno- son sistémicos y dinámicos; y en ellos, interactúan multiplicidad de variables, afectándose e impactándose unas a otras. Una expresión de sabiduría milenaria china nos recuerda que «El leve aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo», haciendo con ello referencia a que todo afecta a todo.

Si bien es cierto que hay que resolver algunas cosas inmediatas, también es cierto que el líder debe determinar y precisar el impacto de sus decisiones de emergencia, no solo en el momento prlogo-lider-voiceesente sino también en el futuro mediano y lejano. Se dice que «Muchos de los problemas de hoy son resultado de las “acertadas” decisiones del pasado».

Gran parte de las decisiones y las consiguientes acciones llegan para quedarse, porque una vez puestas en práctica no son fáciles de eliminar. El efecto del precedente es algo que al líder debe ponderar con suma cautela antes de hacer realidad alguna decisión. Sigue leyendo

El nepotismo es uno de los virus que ataca a los líderes. Miguel A. Terán

Comencemos por aclarar el concepto de Nepotismo, que podemos definirlo -tomando referencias de la web- como “La ilimitada preferencia de algunos funcionarios para dar empleos o asignar cargos a familiares y amigos, sin considerar méritos, formación ni competencias de éstos para ocupar esos cargos, solo otorgando valor a la lealtad, la relación y las alianzas”.

En sus miedos, temores y desconfianzas, muchos líderes -y la historia nos recuerda innumerables casos- logo-lider-voicehan preferido rodearse y llenar puestos de gobierno con familiares y amigos muy cercanos. Esta práctica, una vez puesta en marcha en el más alto nivel comienza a expandirse en los niveles inferiores del sistema de gobierno de la sociedad o institución.

El “virus” del nepotismo contamina en forma de cascada a todo el sistema político, de gerencia y gestión, porque los elegidos por nepotismo a su vez se rodean de otros familiares y amigos cercanos, repitiendo el sistema de escogencia, sin consideraciones a los méritos ni competencias profesionales, ya que solo se valora el irrestricto apoyo del escogido al “líder” que lo escogió y al proceso. En algunas empresas, especialmente las de corte familiar, también es común este tipo de práctica, que ha llevado a muchas a la quiebra. Sigue leyendo