Por múltiples estudios es evidente que la democracia viene perdiendo respaldo de los ciudadanos, y la situación tiende a agravarse cada día más.
La democracia no está muriendo porque la gente se fatigara de ella como ideal, lo está porque el ciudadano se ha agotado por no tener el acceso efectivo, oportuno y de calidad a sus derechos y al desarrollo integral dentro de la sociedad para crecer por y con sus propios esfuerzos.
Lo está porque cada día siente que el futuro es incierto, lo está porque los Estados no lo protegen, en especial lo está, porque con sus ingresos ni siquiera logra proveer y alimentar a sus familias.
Poco podrá hacer la sociedad por su futuro si descuida el sano desarrollo de las familias que la componen. Aunque separados por más de un siglo, el filósofo Chino Confucio (551 aC -479 aC) coincidiría con Aristóteles (384 aC -322 aC) en que la familia es la unidad fundamental del estado (sociedad), así como un estado en miniatura.
Para que en un estado (sociedad) reine la armonía, ésta debe reinar primero en la familia. Confucio dijo en las Analectas: «Para poner el mundo en orden, antes debemos poner el país en orden; para poner el país en orden, antes debemos poner la familia en orden.»
Cuando las familias presentan graves problemas de convivencia y sana formación, ello suele reflejarse progresivamente en la calidad del tejido social. Hoy día se reconoce que la herencia no es solo biológica, sino también que los hijos también “heredan” conductas funcionales o disfuncionales, y en el caso de disfuncionalidad, estilos de maltratos, prejuicios, y otras patologías psicológicas. Insistía Confucio que […] «La fortaleza de un país proviene de la integridad del hogar…y la debilidad de un país proviene de la desintegración de sus hogares.»” 1
Muchos siglos después el Santo Padre Juan Pablo II, en el mismo orden de ideas, ratificaba que “La familia es base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida”. Los progenitores debemos tener muy presente que “No solo estamos criando niños, sino también estamos creando las mujeres y los hombres del mañana”. (continuar leyendo en Página 2)
Este reciente Mundial de Fútbol 2026, me ha hecho reflexionar sobre varios temas relacionados con ese deporte, y que de alguna manera considero que existen algunas similitudes con otros deportes. Este mundial -sin lugar a duda- ha sido el más mediático, globalizado y rentable de la historia, y esa será posiblemente la pauta de aquí en adelante.
Intentaré analizar -sin ser experto- el tema desde diferentes puntos de vista, tratando de cubrir varias áreas, mientras me esfuerzo en mantener una posición equilibrada al respecto. Quizá me atreva a llegar un poco más allá con algunos temas que consideré importantes, para comprender el tema de manera más completa e integral.
Si bien es fundamental reconocer y valorar la trayectoria de un empleado dentro de una organización o institución, la antigüedad no debería constituir el único criterio para la toma de decisiones relacionadas con promociones, ascensos, transferencias, permanencia en cargos o procesos de reorganización de departamentos o áreas.
La experiencia acumulada y los conocimientos adquiridos a lo largo de los años representan un activo importante para cualquier organización o institución. Los empleados con una extensa trayectoria suelen aportar estabilidad, conocimiento de la cultura organizacional y una comprensión profunda de los procesos internos. Sin embargo, la antigüedad, por sí sola, no garantiza un desempeño superior ni una mayor capacidad para responder a los desafíos actuales y futuros de la organización o institución.
Comencemos este artículo definiendo la palabra delegable, como aquello que podemos conferir o entregar a otro la representación, decisión o acción. Su antónimo u opuesto es la palabra «Indelegable», que simplemente significa “Que no se puede delegar”.
La responsabilidad, por su parte, es un valor que debe estar en la conciencia de cada uno de nosotros, es ese elemento moral que nos permite reflexionar, orientar, priorizar y ponderar nuestras actitudes, decisiones y acciones.
Como seres sociales, debemos reconocer que nuestras actitudes, decisiones y acciones nos impactan -positiva o negativamente- a nosotros mismos, pero también a otros. Y, las de los otros los impactan a ellos mismos, pero también a nosotros. Alejandro Magno (356 AC -323 AC). Rey de Macedonia afirmaba que “De la conducta de cada uno de nosotros depende el destino de todos”. Entonces, no podemos engañarnos creyendo que hay conductas o acciones neutras, porque lo que hacemos o dejamos de hacer construye o destruye.
Todos formamos parte de una comunidad o una sociedad y somos importantes para la adecuada, efectiva y óptima marcha de esa comunidad o sociedad. Para bien o para mal, nuestras decisiones y acciones -más temprano que tarde- nos impactan a nosotros mismos e impactarán a la sociedad, directa o indirectamente. Una cita atribuida al Emperador Romano Marco Aurelio (121 DC -180 DC), llamado El Sabio o el Filósofo, afirmaba que: «Lo que no es útil para la colmena, no es útil para la abeja». Entonces, nunca pensemos que algo puede ser bueno para nosotros, sin ser bueno para el lugar o entorno en el cual vivimos.
Comparto un genial artículo del Consultor Político Orlando Goncalves, quien aclara en sencillas palabras, como el indiscriminado uso de las «Emociones Negativas» en la comunicación política, se ha convertido en una nociva y peligrosa práctica, capaz de destruir democracias y sociedades. Es una lectura recomendada para quien quiera comprender lo que está pasando; y tomar conciencia, evitando ser víctima útil a fines oscuros que nos dañaran a todos. Favor hacer «Click» en la fotografía o en el texto de abajo para abrir el contenido del artículo.
Este documental sobre la tragedia que terminó con la vida de cinco personas, entre ellas el creador del submarino Titan, podría titularse como la novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez “Crónica de una muerte anunciada”.
El propietario de la empresa y el proyecto recibió cantidad de recomendaciones para que corrigiera potenciales errores, recibió quejas y preocupaciones de miembros del equipo, pero solo escuchaba lo que consideraba que no obstruyera su proyecto.
Este documental refleja lo que podríamos considerar un claro y contundente ejemplo del anti-liderazgo de Stockton Rush, el director ejecutivo de OceanGate. Un individuo que era un texto de errores de liderazgo, para quien los procesos básicos de un efectivo liderazgo parecían no existir.
Un individuo de un enfermizo ego, que solo se podía escuchar a si mismo. Una personalidad narcisista, que se creía mejor que los demás, que no reconocía los logros de los otros, que establecía metas no realistas y con una autoestima frágil. Para quien leyes, estándares y normas, más allá de las suyas propias, no existían.
No era el experto en el tema, pero él se lo creía. Y, quien no lo entendí así, no podía ser parte del equipo del proyecto. La crítica no era una opción permitida dentro de su equipo, todos debían aceptar sus ideas y planes, hasta que quiso llevar por encima de todo su último proyecto.
Es un documental obligatorio para todo aquel que desee conocer acerca de errores del liderazgo, Es un triste ejemplo de anti-liderazgo y sus consecuencias. Una buena lección que deja muchos aprendizajes.
Interesante artículo del Consultor Político Orlando Goncalves, sobre el nuevo sistema social, político y económico similar al feudalismo de la edad media, que parece estar sustituyendo al capitalismo. La mayoría de la población serán siervos, no esclavos en el sentido tradicional, pero sí de hecho, porque tendremos que reportar a un «Señor Feudal». Continuar leyendo en: https://orlandogoncalves.net/2025/06/25/adios-capitalismo-hola-tecnofeudalismo/
«Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos» Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor y Poeta Argentino.
Algunas veces, sin darnos cuenta, terminamos usando las mismas palabras destructivas de nuestros enemigos, construimos polaridades y muros, destruimos puentes, ejecutamos decisiones y acciones, que alguna vez les criticamos a ese enemigo, y corremos el riesgo de convertirnos en el mismo tipo de monstruo que alguna vez despreciamos. Esto puede ocurrirle a cualquiera de nosotros, pero es más preocupante cuando le ocurre a alguien que lidera grandes masas de individuos.
Podemos llenarnos de odio y transpirar ese odio en todas nuestras decisiones y acciones. Muchos de estos odios son viscerales importados de otros horizontes y de otros momentos en el tiempo, resultado de otros errores, algunos vividos, pero otros muchos simplemente “heredados” o impresos en nuestro “ADN”, que son extrapolados a los nuevos lugares y momentos, repitiendo y reviviendo continuamente en sus mentes la historia que vivieron, les contaron o simplemente inventaron, convirtiéndose en fanáticos defensores de esas creencias, dolores y odios, aunque quizá -algunos de éstos- no tengan sentido por estar fuera de tiempo.
Nuestro enemigo ha triunfado cuando nos convierte en un clon de ellos.
“Quien quiera ser grande, que sirva a los demás, no que se sirva de los demás”. Papa Francisco.
El Papa Francisco trajo consigo un liderazgo modernizador y reformista para la Iglesia Católica, guiado por su firme compromiso con la paz y la justicia social, demostrado en las luchas referentes a las crisis humanitarias, guerras, migración, cambio climático, homosexualidad e inclusive los problemas internos de la institución que dirigía, que la deseaba más misionera y menos burocrática, oponiéndose a los esquemas conservadores que impedían cambios, luchando contra la corrupción y promoviendo la transparencia de las finanzas del Vaticano. Sin embargo, algunas de está batallas quedaron a medias, sin concluir.
Soñó y luchó por una iglesia abierta a todos, sin distinción de ningún tipo, dedicada a construir puentes y no muros, por lo cual, extendió los brazos de la iglesia para abrazar a todas las personas e instituciones, sin excluir a nadie. Criticaba al populismo, que el catalogaba como “una enfermedad de la política” donde una mentalidad nacionalista cuyo objetivo es polarizar y aislar lograba “fomentar división y no la unidad”.
Fue un líder consciente y comprometido que se consideraba “Un pastor con olor a oveja”, de firmes principios que guiaban su vida en todos los aspectos. Debió luchar contra fuerzas políticas externas que se oponían a las reformas que planteó dentro de la iglesia, lo que le hizo muchos poderosos enemigos entre grupos conservadores. Liderizó a la iglesia católica en épocas de turbulencia, tales como las crisis de refugiados y el Covid-19.
Reconocer los logros del Papa Francisco se torna complejo debido a la excesiva polarización de nuestras sociedades, donde todos esperan y exigen compromiso absoluto con posturas y puntos de vista extremos, para considerar y ubicar personas e ideas en uno u otro bando. El sabio punto medio no existe en la mente de los extremos; y ello, conlleva, la necesidad de tomar una posición inclinada hacia algún extremo, donde con seguridad habrá detractores y fanáticos desde el otro extremo.
El diálogo fue su principal herramienta, y se caracterizó por un lenguaje directo y crítico. No obstante, sus palabras y gestos de alguna manera reflejaban su cercanía o lejanía con individuos y temas tratados. Un líder que practicó lo que predicaba, esforzándose para que sus decisiones y acciones siguieran la misma ruta de sus palabras. Con una mentalidad social y política amplia, que por más críticas que pueda recibir, es innegable reconocer que luchó hasta su último suspiro por un mundo paz y justicia para todos.