El auténtico liderazgo se hace visible en los momentos de crisis. Miguel A. Terán

En aguas mansas cualquier marinero es Capitán. Y es un hecho que “Cualquiera puede sostener el timón cuando el mar está en calma”, como sabiamente expresó, hace más de dos milenios, el escritor latino Publio Sirio.  En otras palabras, parece y seguramente es fácil navegar en aguas mansas.

En aquellos casos, donde surge algún acontecimiento inesperado y potencialmente dañino o perjudicial, que podríamos definir como crisis, el líder debe dar respuesta inmediata y efectiva al acontecimiento y sus consecuencias, evitando daños e impactos mayores.  Para ello, el líder debe realizar un detallado análisis y evaluación de la crisis y sus características, lo cual es vital para una adecuado diagnóstico y prescripción de las medidas a tomar.

No obstante, es importante aclarar que en una efectiva gestión de liderazgo las crisis deberían ser más excepciones que reglas, porque una de las características de un auténtico líder es ser visionario y proactivo, nunca -o excepcionalmente reactivo-, por lo cual tendrá la capacidad de anticipar y evitar el surgimiento y desarrollo de estados de crisis.

Un auténtico líder siempre dedicará tiempo y recursos enfocados en anticipar potenciales eventos o amenazas que podrían generar inestabilidad o causar impacto y daño. Comprender las necesidades de sus seguidores y hacer el mejor y más efectivo esfuerzo por satisfacerlas -especialmente durante una crisis- es tarea básica de un auténtico líder, para evitar que esas necesidades insatisfechas se conviertan en un problema adicional a la crisis.   

Ese análisis y evaluación debe permitir al líder determinar con la mayor precisión la realidad con la que se enfrenta, a fin de definir sus características y alcance, para establecer prioridades, decidir y actuar lo antes posible.

Recordemos que “La Realidad es aquello que, incluso aunque dejes de creer en ello, sigue existiendo y no desaparece”, según expresó el escritor y novelista estadounidense Philip K. Dick. La percepción de un problema, su potencial de daño y sus dimensiones, estará de alguna manera desvirtuada y sesgada por creencias, paradigmas e intereses. En otras palabras, existe el latente riesgo que la emocionalidad puede superar la racionalidad.

El líder debe evitar dispersarse buscando culpables y enfocarse en resolver la crisis. Él debe ser la cara visible de la lucha contra la crisis, representando el lado balanceado y equilibrado, para buscar armonizar todas las variables en juego y gestionar de manera efectiva la solución.

El auténtico líder debe ser punto de unión, enlace y vínculo entre todos los actores que tienen un rol o son víctimas reales o potenciales en una crisis. Generalmente, las crisis se salen de la actividad estándar; por ello, la efectiva gestión de crisis requiere involucrar equipos multidisciplinarios de expertos.

En las crisis usualmente el tiempo es un recurso escaso y trabaja a favor de la crisis, ello significa que la crisis tiende a crecer y diversificarse en caso de no ser detectada, contenida y controlada a tiempo.  El líder debe estar consciente que las crisis son riesgosas, no solo por sus efectos inmediatos sino debido a que pueden convertirse en una “Bola de Nieve” y por su efecto residual en el futuro.

Luego de controlada la crisis el líder debe evaluar el desarrollo de planes y programas de recuperación, para reanudar las actividades desde una nueva perspectiva o circunstancia. Igualmente, debe -junto a su equipo- evaluar y analizar lo ocurrido para comprender la enseñanza y obtener el aprendizaje que dejó la experiencia vivida, a fin de evitar que vuelvan a repetirse crisis similares en el futuro.

Recomendación de Película en LíderVoice: La Lavandería – Dinero Sucio (The Laundromat)

Dirigida por: Steven Soderbergh. Director de Cine y Productor cinematográfico estadounidense. Ganador de un Premio Óscar por su película Traffic.

Producida en: USA (2019)

Protagonizada por: Meryl Streep, Antonio Banderas, Gary Oldman entre otros.

Basada en el libro: Secrecy World: Inside the Panama Papers Investigation of Illicit Money Networks and the Global Elite. Author: Jake Bernstein (Mundo Secreto: Dentro de los Documentos de Panamá. Investigación de Redes de Dinero Ilícito y la Élite Global. Autor: Jake Bernstein)

Detalles de la Trama: Una película sobre el escándalo de Los Papeles de Panamá que deja al descubierto el problema que representa la Evasión de Impuestos, la Corrupción, el Lavado de Dinero (a través de sociedades ‘offshore’ con sede en paraísos fiscales) y los Problemas Éticos, detrás de una arreglada o amañada legalidad de negocios, mostrando las tramas y la corrupción que existen detrás de ese submundo de empresas de maletín o papel, que engañan cada año a miles de inocentes, robándoles su dinero y esperanzas.

La historia comienza cuando una persona (Meryl Streep) Pierde a su esposo en un accidente de un bote de turismo e intenta cobrar la póliza de seguro que le corresponde, pero nunca podrá lograrlo porque los fondos estaban en manos de una sociedad de maletín o papel en un paraíso fiscal.

No es una película en el sentido tradicional es más una denuncia a través de la pantalla, para hacer conscientes -a quienes la vean- de estos graves problemas que atentan contra la estabilidad de las sociedades y el sistema democrático. El mensaje de la película nos aclara o cuando menos debe alertarnos e indignarnos ante esta tragedia universal, ya que de una u otra forma todos somos víctimas de estas corruptas tramas y manejos que afectan países, sociedades y personas.

Película Disponible en: Netflix – Idioma /Language: Español / English

Frases de LíderVoice

El Líder debe evitar las ideas cargadas de creencias y paradigmas, porque de lo contrario se convertirá en un prisionero de las mismas y en un verdugo al ponerlas en práctica.
Miguel A. Terán

Nota: Anthony de Mello (1931-1987). Fue un Sacerdote Jesuita, Psicoterapeuta y Filósofo. De geniales y brillantes ideas, por supuesto nada ortodoxas para su tiempo.

Frases de Auténtico Liderazgo.

“La cualidad suprema del liderazgo es la integridad”

Dwight D. Eisenhower (1890- 1969) fue un militar y político que sirvió como el 34.º Presidente de los Estados Unidos de América entre 1953 y 1961. Graduado en West Point. Fue Presidente de la Universidad de Columbia. General de Cinco Estrellas del Ejército de los Estados Unidos.

Existe consenso que sitúa a Dwight Eisenhower como uno de los Presidentes de Estados Unidos de América mejor valorados, logrando una estima popular generalizada, tanto durante como después de su presidencia.

Definición de Integridad: La integridad es la pureza original y sin contacto o contaminación con un mal o un daño. Se refiere a la entereza moral, rectitud y honradez en la conducta y en el comportamiento de un individuo, que no tiene mancha en su historial.  

Referencias de Wikipedia / Fotografía tomada de la web (Wikimedia)

Frases de Auténtico Liderazgo

“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.

Abraham Lincoln – Decimosexto Presidente de los Estados Unidos (1861-1865)

Posiblemente el mejor presidente estadounidense de todos los tiempos. Lideró el país durante la Guerra de Secesión, reunificó y preservó la unión, abolió la esclavitud, fortaleció el gobierno federal y modernizó la economía. Muchos de los derechos que hoy día disfrutamos son claros legados de este brillante estadista.

Referencias de: Wikipedia / Imagen de Wikimedia (8 de Enero de 1864)

LA VITAL IMPORTANCIA DE UN MENSAJE CLARO, POR PARTE DE LOS LÍDERES, ANTE ESTA NUEVA ETAPA DE FLEXIBILIZACIÓN DE LA NORMAS ESTABLECIDAS PARA ENFRENTAR EL CORONAVIRUS.

En este momento en el cual algunos líderes y ciudadanos plantean un retorno a la actividad regular, en otras palabras, a abrir la actividad económica y laboral, así como activar la vida social y comunitaria, es vital que esos líderes comuniquen clara y precisamente los riesgos aún presentes en esta nueva etapa de apertura y flexibilización.

A toda costa, los líderes deben evitar expresar mensajes disonantes o que vayan en vías contrapuestas, y que eventualmente se opongan o contradigan unos mensajes a otros, porque ello llevaría a generar en seguidores y ciudadanos serias confusiones y dudas.  

Líderes y ciudadanos debemos comprender que esta flexibilización es un proceso que requerirá tiempo; por lo cual, no se trata solo de minimizar la situación decretando que a partir de “mañana todo será normal”, y de la racional y necesaria flexibilización de las medidas en el tiempo, la población pase de inmediato al relajo total de las normas.

Es un hecho, y lo reconocen autoridades científicas y sanitarias a nivel mundial, que los riesgos aún están activos y vigentes, y así seguirán por algún tiempo, aún no precisamente determinado. Las personas mayores o con alto riesgo -debido a prexistencias de salud- lo recomendable es que permanezcan en casa.  Igualmente, las actividades que pueden ser pospuestas para un futuro deben dejarse para un futuro, ajustando nuestras reales prioridades y teniendo presente que lo que está en juego son nuestras vidas. Tengamos presente que el riesgo es proporcional a la exposición, por lo cual “A mayor exposición o contactos mayor riesgo”.

Mensajes equivocados de “tranquilidad” por parte de los líderes, generarán una irreal e irracional sensación de “tranquilidad” y “confianza”, haciendo que las personas más ignorantes pierdan la real dimensión del riesgo y comiencen a comportarse de manera absolutamente imprudente ante un virus muy peligroso.

Es un hecho que un mensaje equivocado -sesgado o light- por parte de los líderes, llevará a una percepción errónea de la situación actual en quienes los escuchan y -sobre todo- en quienes creen en ellos; lo cual, podría traer en breve tiempo una nueva ola de contagios o un rebote del virus, que podría ser más preocupante y complejo que la primera etapa de contagios, porque nos tomaría a todos agotados y con escasos recursos para enfrentarlo.

Los líderes, conscientes de su rol y responsabilidad, en esta segunda etapa de la crisis del CoronaVirus, deben dar ejemplo cumpliendo ellos las normas de flexibilización y estimulando, motivando y exigiendo el cumplimiento de estas por parte de las poblaciones y grupos que lideran, para garantizar que esta nueva etapa de flexibilización hacia la normalidad haga realidad el deseo de disminución y eliminación de los contagios, evitando mayores pérdidas humanas y económicas.

Miguel A. Terán