ROL DE LA FAMILIA EN EL DESARROLLO DE SOCIEDADES ARMÓNICAS

Poco podrá hacer la sociedad por su futuro si descuida el sano desarrollo de las familias que la componen.  Aunque separados por más de un siglo, el filósofo Chino Confucio (551 aC -479 aC) coincidiría con Aristóteles (384 aC -322 aC) en que la familia es la unidad fundamental del estado (sociedad), así como un estado en miniatura. 

Para que en un estado (sociedad) reine la armonía, ésta debe reinar primero en la familia.  Confucio dijo en las Analectas: «Para poner el mundo en orden, antes debemos poner el país en orden; para poner el país en orden, antes debemos poner la familia en orden.»

Cuando las familias presentan graves problemas de convivencia y sana formación, ello suele reflejarse progresivamente en la calidad del tejido social. Hoy día se reconoce que la herencia no es solo biológica, sino también que los hijos también “heredan” conductas funcionales o disfuncionales, y en el caso de disfuncionalidad, estilos de maltratos, prejuicios, y otras patologías psicológicas. Insistía Confucio que […] «La fortaleza de un país proviene de la integridad del hogar…y la debilidad de un país proviene de la desintegración de sus hogares.»” 1

Muchos siglos después el Santo Padre Juan Pablo II, en el mismo orden de ideas, ratificaba que “La familia es base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida”. Los progenitores debemos tener muy presente que “No solo estamos criando niños, sino también estamos creando las mujeres y los hombres del mañana”. (continuar leyendo en Página 2)