Consideramos que el problema se inicia cuando podemos percibirlo, cuando ya nos afecta, negándonos a reconocer que todo comenzó mucho tiempo antes. Miguel A. Terán

No solo el líder debe comprender la afirmación del título de este artículo, es importante que todos comprendamos esa realidad. Las raíces de los problemas son necesidades insatisfechas y no resueltas. En la necesidad insatisfecha es el lugar donde encontramos el nacimiento y evolución del problema. Generalmente, vemos o percibimos el problema cuando ya es un problema, y sus consecuencias o efectos comienzan a impactarnos.

Muchas veces, lo primero que hacemos, es tratar de definir el problema tomando como referencia otro problema, lo cual conlleva el riesgo de que se nos escapen las raíces o causas que originaron el problema inicial, y a partir de allí,  podremos girar continuamente en el tiempo sobre síntomas, efectos y consecuencias, sin poder resolver lo que desconocemos.

Las inquietudes, malestares y carencias de la necesidad van evolucionando en el tiempo, llevando la necesidad a la categoría de problema, con diferentes grados de impacto, complicación y consecuencias. Sigue leyendo

¿Literatura de Liderazgo o Recetarios de Cocina? Miguel A. Terán

Podríamos incluir en el título de este artículo a esos programas de liderazgo que parecen más cursos de cocina. La razón para esta analogía es que se ha desvirtuado la formación de líderes. En las emergencias y urgencias de estos tiempos, resultado del mismo inadecuado liderazgo,  se escapa lo importante. La auténtica formación de un líder es un proceso, que requiere como insumos básicos tiempo, exposición paulatina a experiencias, formación teórica y mucha reflexión sobre todo lo anterior, para que se den procesos de cambio y transformación profunda en la conciencia de ese individuo que pretendemos convertirlo en un líder.

El individuo requiere desarrollarse primero como ser humano y social, para poder ejercer un liderazgo de bienestar hacia todas las partes del sistema que deberá liderar. Pretender desarrollar en un individuo sus habilidades de liderazgo, dándole herramientas, sin considerar el previo desarrollo de sus habilidades humanas y sociales, es como enseñar a un mono a manejar una hojilla, podemos lograr que la maneje habilidosamente, pero no sabremos lo que va a hacer con ella.   Sigue leyendo