Un auténtico líder requiere tener  conciencia y visión integral del impacto de sus decisiones y acciones en el entorno amplio y en el tiempo. Miguel A. Terán

Estimar el impacto de decisiones y acciones en el corto plazo o en el reducido entorno de alguna operación o actividad en particular parece tarea fácil. Y estamos llenos de “líderes” que han hecho y hacen eso, en el campo de los negocios y la política. Quizá allí están las raíces de algunos o muchos de los problemas organizacionales y sociales. Lo realmente complejo consiste en estimar como evolucionaran esas decisiones y acciones en el tiempo, y cómo afectaran a los diferentes actores, procesos y sistemas dentro de un más amplio entorno.

Sin duda alguna que el mundo no marcha acompasadamente, los procesos son diferentes y cada uno lleva su propio ritmo y pausas. Los procesos humanos y sociales –por ejemplo- son de lenta evolución, con largas pausas e inclusive involucionan. Otros procesos, por ejemplo, los relacionados con la tecnología van siempre hacia adelante y cada vez a mayor velocidad y sin pausa. Sigue leyendo