Los líderes pasan, pero los efectos nutritivos o tóxicos de su gestión permanecerán vigentes en el tiempo, para bien o para mal. Miguel A. Terán

Reconocer y valorar a un líder solo por sus resultados, especialmente a corto plazo, es un absoluto gesto de miopía, que demuestra incapacidad para enfocar los resultados e impacto de esa gestión en el mediano y largo plazo. Muchas decisiones y acciones “exitosas” en el presente pueden tener pésimas consecuencias en el tiempo; por ello, un auténtico líder debe comprender el impacto futuro de sus decisiones y acciones.logo-lider-voice

No se trata tampoco de solo evaluar y aplaudir sus logros, ni visualizarlos en el tiempo, sino que también es vital entender y comprender la forma en que éstos fueron alcanzados. Erróneamente algunos afirman que, si el fin es “lícito o válido”, los medios para alcanzarlo también se transforman en “lícitos o válidos”. Es importante aclarar que las pautas morales deben estar más allá de la normativa u orden jurídico, porque tienen que ver con el respeto por lo humano, no solo relacionadas con penalizar o castigar por incumplir o violar una ley o normativa. Sigue leyendo

“Definir la realidad es la tarea más complicada e importante del líder”. Miguel A. Terán

Todo lo que un líder hace parte de la realidad que éste concibe en su mente y corazón. No obstante, la realidad debe someterse a un adecuado y efectivo diagnóstico antes de asumirla como tal y actuar en consecuencia.

Si el diagnóstico de la logo-lider-voicerealidad es equivocado, todo o buena parte de lo que hagamos posteriormente será equivocado. Un ejemplo simple, si un médico hace un mal o inadecuado diagnóstico de la enfermedad de un paciente, con toda seguridad prescribirá los exámenes, evaluaciones y las medicinas equivocadas.

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Liderazgo: Una responsabilidad amplia, nunca estrecha. Miguel A. Terán

Un auténtico líder, sin importar las dimensiones reales de su área de liderazgo,  requiere una visión amplia o macro de su gestión. Para ello, el líder debe tener una perspectiva sistémica o total del impacto de sus decisiones y acciones, en un entorno mayor  a las reducidas dimensiones de su área formal de liderazgo. Un líder consciente reconoce que su área formal de liderazgo, no importa las dimensiones de la misma,  es parte de un entono superior.

En otras palabras, el hecho que tengamos una responsabilidad de liderazgo en un particular equipo, organización, institución, comunidad o país, no debería limitar las consideraciones acerca de efecto e impacto de nuestras decisiones y acciones solo en ese pequeño o reducido entorno de nuestra gestión; ya que las personas a las cuales servimos como líder, al igual que el equipo, organización, institución, comunidad o país, constituyen parte de un entorno de mayor dimensión. Sigue leyendo

¿Liderazgo de Principios o de Valores? Miguel A. Terán

Comencemos afirmando que necesitamos líderes basados en principios, cuyos valores reflejen con precisión el espíritu o la razón de los principios. Y es esta afirmación, la que trataremos de explicar, razonar y justificar en las siguientes líneas.

Es usual criticar a las personas por su “falta de valores”, pero la realidad es que todos tenemos valores, solo que –quizá- diferentes o en otra gradación o prioridad.  Comúnmente, confundimos valores y principios, por lo cual llegamos a considerar ambas palabras como sinónimos y las utilizamos indistintamente, pero en realidad son dos conceptos.

El diccionario define un «Principio» como la base, origen o razón fundamental sobre la cual se procede a pensar o reflexionar en cualquier materia. Los principios, son reglas o normas profundas -de carácter general, universal e intemporal – que orientan la acción de los seres humanos y gobiernan las consecuencias de sus conductas.

Los principios han estado presentes en culturas, doctrinas, religiones y sociedades a lo largo de la historia de la humanidad; porque –sin excepción- su sentido,  vigencia y validez abarca todos los tiempos, culturas y entornos. Los principios no dependen de percepciones ni interpretaciones basadas en puntos de vista, perspectivas o modas personales o culturales, son –simplemente- leyes de aplicación universal.    Sigue leyendo

Uno de los principales enemigos del líder es su propio ego. Miguel A. Terán

El ego, concepto que todos conocemos, podemos definirlo –de una manera sencilla- como “La idea que tenemos de nosotros mismos”. Sin embargo, el ego no siempre es un yo verdadero, no siempre representa nuestra precisa ni auténtica descripción, simplemente es el concepto que hemos construido cada uno de nosotros durante el paso del tiempo, de niños a adolescentes y de allí a adultos.

Lo cierto es que el yo o ego, como es mejor conocido, se construye basado en referencias externas, de otros y del entorno. Por tanto, generalmente, es una distorsión de lo que somos y de nuestra realidad. El exceso de ego, uno de sus extremos,  se acompaña de una visión distorsionada o desvirtuada de nuestras características y cualidades, mayormente intensificadas y exageradas.

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“El efectivo manejo del poder es una de las mayores pruebas a superar por el líder”. Miguel A. Terán

 

Con seguridad serán muchos los artículos referidos al tema de Liderazgo y Poder en la página de LiderVoice, la razón es simple, el manejo del poder es crítico para un efectivo liderazgo.

Comencemos por reconocer que muchas circunstancias, situaciones o momentos no necesariamente cambian a las personas, simplemente les quitan el antifaz o disfraz, dejándolas al descubierto; una de éstas es el Poder. A través de los siglos, brillantes pensadores han expresado que si queremos conocer a cualquier individuo, solo requerimos otorgarle,  asignarle o revestirlo de poder.

Sin darse cuenta, quien comienza a alcanzar u obtener poder, cambia. Buscando –quizá casi exigiendo- la solidaridad automática a sus ideas, objetivos y acciones,
más que la razón o justificación de las mismas. Sigue leyendo

EDUCAR, EDUCAR, EDUCAR. Manuel Barroso.

Si prestamos atención a lo que  está pasando  a nivel mundial,  sin miedo a equivocarnos, podríamos afirmar que la democracia está en terapia intensiva. Los líderes han perdido contacto, credibilidad, integridad, confianza y seguridad. La versión de la democracia que practicamos es marginal porque los líderes, ni son modelos, ni profesionales comprometidos, ni servidores en contacto con las necesidades de otros. Tampoco los ciudadanos creen en sí mismos, no conocen sus realeslogo-lider-voice necesidades ni son competentes para ejercer sus derechos.

Pareciera que estamos en presencia de líderes auto-proclamados, arribistas, improvisados e inconscientes,  a quienes solo les interesa el poder como vía para llegar al tener. La democracia es una moneda con dos caras: los líderes que influencian y los ciudadanos que se organizan para atender las necesidades de todos. Sigue leyendo