Los sistemas humanos y sociales son proclives o propensos a “recalentarse”, por la fricción excesiva o continuada, tal cual ocurre en los sistemas físicos. En éstos -los sistemas físicos- la fricción surge entre dos posiciones en contacto que se oponen en su movimiento. En los sistemas humanos y sociales esta fricción excesiva proviene de la brecha (Gap) entre las necesidades y su satisfacción. Es una realidad que las necesidades insatisfechas estimulan el surgimiento o agudizamiento de problemas, que “recalientan” el sistema y afectan su statu quo, pudiendo -eventualmente- alterar, cambiar o transformar su dinámica.
Literalmente, a diferencia del mundo físico que tiene excepciones, ninguno de los componentes de los sistemas humanos y sociales es refractario; queremos decir, que no resiste altas te
mperaturas sin descomponerse. Efecto que puede ocurrir -casi imperceptiblemente – en el tiempo. Esa fricción continúa generará incremento en la temperatura de las partes. En el mundo físico existe la opción de lubricar para impedir el contacto directo entre las partes, disminuir la fricción directa y optimizar su movimiento. En lo humano y social podríamos considerar que existe esa opción. Donde algunas decisiones y acciones -tomadas a tiempo- sirven de lubricante al sistema humano y social, disminuyendo su riesgo de recalentamiento. Continuar leyendo El líder para su efectiva gestión debe lograr armonía, balance y equilibrio entre los diferentes componentes del sistema que lidera. Miguel A. Terán

esente sino también en el futuro mediano y lejano. Se dice que «Muchos de los problemas de hoy son resultado de las “acertadas” decisiones del pasado».
enfermedad o trastorno de salud, es condición vital y clave para determinar la prescripción y tratamiento a seguir. En otras palabras, cualquier tratamiento, medicina o remedio dirigido a resolver el problema, trastorno o enfermedad debe resultar del efectivo diagnóstico. Un deficiente o equivocado diagnóstico nos llevará a un deficiente o equivocado tratamiento.
especímenes de liderazgo, quienes a través de su gestión han cambiado, para bien o para mal, el perfil de esas sociedades, organizaciones e instituciones. Entonces, podríamos preguntarnos ¿Procrean o engendran las sociedades, organizaciones o instituciones a sus líderes? o ¿Son los líderes quienes cambian y transforman las sociedades, organizaciones e instituciones que lideran?
comunes y particulares. Cuando las necesidades han llegado a extremos, los problemas se hacen visibles a simple vista, y el desespero hace que surjan expectativas de encontrar fórmulas mágicas, que resolverán el problema, valga la redundancia, como por arte de magia. Pero definitivamente, los problemas no pueden resolverse de manera instantánea. Los problemas al surgir como resultado de procesos, con toda seguridad, requerirán procesos para revertirse o cambiar, y el insumo básico de un proceso es tiempo.
Los valores, creencias y paradigmas individuales de cada miembro son determinados inicialmente por sus respectivos grupos familiares, entorno y por las instituciones que conforman alguna particular comunidad, la cual a su vez está influida por los valores, creencias y paradigmas de esa sociedad en su conjunto. En otras palabras, la cultura de una sociedad determina los valores, actitudes y conductas que son aprendidas por los miembros de esa sociedad y transmitidas de generación en generación.